INFORMACION SOBRE CIRUGÍA REFRACTIVA MEDIANTE TÉCNICA L.A.S.I.K. (QUERATOMILEUSIS IN SITU ASISTIDO POR LASER EXCIMER). Y SUS POSIBLES COMPLICACIONES

La tecnología actual nos permite optar por métodos de corrección quirúrgica de los problemas ópticos que algunas personas padecen. Sólo esas personas son capaces de dimensionar las verdaderas limitaciones que algunos casos de miopía, hipermetropía y astigmatismo, acarrean. Sin embargo, dichas técnicas que en algunas circunstancias parecen milagrosas, deben ser conocidas en todos sus aspectos con el fin de tener expectativas realistas, antes de decidirse por ellas. Las complicaciones quirúrgicas en relación al Lasik son muy infrecuentes, sin embargo Ud debe conocer cuales son los riesgos potenciales.

¿Qué es la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo?.
Cuando tenemos problemas ópticos o vicios de refracción, vemos borroso, sin nitidez ya que nuestros ojos no pueden enfocar bien las imágenes.

La miopía reduce fundamentalmente la visión de lejos y favorece la de cerca. La hipermetropía interfiere con la lectura cercana y en menor grado con la visión de lejos. Se pueden presentar a cualquiera edad. El astigmatismo puede existir aislado o acompañando alguna de las condiciones anteriores. Dependiendo del tipo de astigmatismo, la visión puede ser reducida de lejos (astigmatismo miópico) o de cerca (astigmatismo hipermetrópico), genera habitualmente cefaleas (dolor de cabeza) frente al esfuerzo visual.

La Cirugía Refractiva.
La Cirugía Refractiva constituye un conjunto de procedimientos quirúrgicos destinados a mejorar el poder óptico y visual del ojo. Una de dichas técnicas es el llamado LASIK. El Lasik tiene como finalidad cambiar la forma de la córnea (que es el tejido transparente en el sector anterior del ojo) mediante la acción del láser.
La anestesia es local (con gotas). La cirugía tiene dos etapas: primero un aparato que secciona en forma automatizada (microquerátomo), corta una disco o lámina de córnea muy fina, la que queda adherida a la córnea por una bisagra.

En la segunda parte de la cirugía, el láser modifica la forma del resto de la córnea. Una vez realizado el tratamiento con láser, el cirujano vuelve a colocar el disco en su lugar.
Se trata de una cirugía electiva, es decir que no es imprescindible hacerla para que nuestros ojos sigan funcionando, por lo tanto no existe ninguna urgencia para efectuarla.
Beneficios que se espera conseguir con la cirugía refractiva y con el Lasik en particular.
El beneficio que se busca es, disminuir y en algunos casos eliminar, el problema óptico que tiene el ojo, para que el paciente dependa lo menos posible de anteojos y/o lentes de contacto.

En muchos casos, para tener una visión tan buena que nos permita conducir vehículos de noche o ver nítidamente los subtítulos de una película, podrá ser necesario usar anteojos de menor poder óptico. Es importante saber que la cirugía no tiene como objetivo que el paciente pueda leer de cerca sin anteojos. Siempre será necesario usar anteojos para leer (en edad de presbicia, salvo cuando existe algún grado de miopía residual). Puede ocurrir que ésta necesidad de usar antojos para lectura se produzca precozmente en ciertos pacientes operados.

Riesgos de la Cirugía Refractiva.
El riesgo máximo, como en cualquier cirugía ocular, ES LA PÉRDIDA DEFINITIVA DE LA VISIÓN DEL OJO OPERADO. Esto es sumamente infrecuente o más bien excepcional en el caso de la cirugía refractiva, pero no imposible. Es algo así como tomar el avión en conocimiento que las probabilidades de que se caiga son tan bajas, que se hace razonable tomarlo. Algunas complicaciones que pueden ocurrir aún en manos de cirujanos con la mayor experiencia y en los mejores centros del mundo, obligan a nuevos procedimientos para intentar corregirlas.

Frente a ciertas complicaciones, muy poco frecuentes, el paciente puede quedar con una visión peor de la que tenía antes de operarse.

Al ser una cirugía relativamente reciente no se conocen sus efectos a largo plazo (a más de 20 años), sin embargo se ha podido establecer que no existen efectos negativos que aparezcan después de varios meses de la cirugía, que no sea un eventual incremento del problema óptico que se intentó corregir.

Para informarlo en forma clara y que usted pueda tomar una decisión con el conocimiento necesario, le brindamos un LISTADO PARCIAL de complicaciones posibles:

a) El disco corneal (flap) es cortado por un instrumento automatizado (microquerátomo) el corte puede presentar una superficie irregular o puede perforarse. Esto puede provocar una disminución de visión por astigmatismo irregular. Ocurre aproximadamente en 2 casos de cada 1.000 operados.

b) El disco puede ser cortado en forma incompleta por el querátomo
Puede ocurrir en aproximadamente 3 casos de cada 1.000 operados.
En estos casos, es necesario suspender la cirugía y fijar nueva fecha, tres o más meses después. Puede quedar una cicatriz en la córnea la que es susceptible de disminuir la visión.
Rara vez será necesario llegar a una cirugía de transplante de córnea. Pero no es imposible.

c) Desplazamiento del disco corneal.
Puede ocurrir incluso meses después de la cirugía, frente a algún traumatismo ocular. Es una emergencia que obliga a recolocar el disco corneal sobre su lecho. Puede ocurrir en 1 caso de cada 500 operados.

d) El disco corneal es cortado totalmente (sin bisagra) por el querátomo
En pocos casos, esto obliga a suspender la cirugía.
Habitualmente se recoloca el disco sin alteración visual alguna. Sin embargo, en algunos casos será necesario colocar puntos en la córnea.
Puede ocurrir aproximadamente en 1 caso cada 3.000 operados.

e) Perforación corneal.
Es una complicación muy seria que puede terminar en la pérdida de la visión del ojo. La produce el querátomo al realizar la disco corneal.
Es una complicación, excepcional, sumamente remota. Hay muy pocos casos comunicados.
En su vida diaria, UD. está expuesto a riesgos incluso más severos con mayor frecuencia.

f) Pliegues en el disco.
Pueden disminuir la visión.
Obligan a medidas que van desde “el planchado” precoz del disco o reposicionamiento en pabellón, hasta la colocación de puntos de sutura. Puede ocurrir, aproximadamente en 8 casos de cada 1.000. Habitualmente el reposicionamiento es muy eficiente y no se producen secuelas visuales.

g) Crecimiento de células debajo del disco corneal o “invasión epitelial de la interfase”. Pueden provocar disminución de visión.
En ciertos casos es necesaria una cirugía de limpieza.
Puede ocurrir en 9 casos de cada 1.000 operados.
h) Lesiones en la superficie de la córnea (Queratitis superficial).
Ocurren en, aproximadamente, 5 de cada 100 operados.
Pueden provocar en el postoperatorio cierto dolor. Es una situación pasajera.
Puede ser necesario usar una lente de contacto hasta que cicatrice, aunque habitualmente basta con el uso de lágrimas artificiales por algunas semanas.
i) Desplazamiento hacia delante (protrusión) y adelgazamiento de la córnea. (Ectasia corneal).
Es una seria complicación que provoca una paulatina disminución de la visión del ojo operado porque la córnea queda débil, se deforma y se afina. Adopta la forma de un cono. Disminuye la visión al provocar una miopía y astigmatismo progresivo. Puede ser necesario realizar un transplante de córnea o la utilización de anillos corneales.
En algunos casos es imposible saber antes de la cirugía qué ojo tiene mayor riesgo de sufrir una ectasia. Es una complicación de muy baja frecuencia.

j) Tratamiento descentrado.
Ocurre cuando el paciente no mantiene el ojo fijo durante el tiempo que actúa el láser. Actualmente es muy infrecuente. El láser, entonces, no trabaja en el centro exacto de la córnea. Provoca disminución de visión por astigmatismo.
En muchos casos obliga a un retratamiento. (Nueva cirugía). Sin embargo con los actuales equipos utilizados, capaces de medir varias veces por segundo la posición del ojo durante la cirugía, ésta complicación es hoy extremadamente infrecuente.

k) Correcciones en más o en menos. (Hiper o hipocorrecciones).
En muchos casos son resultados imposibles de prever antes de la cirugía.
Dependen, entre otros factores, de condiciones particulares de cada paciente en la cicatrización de la córnea.
Pueden obligar a una nueva cirugía (retratamiento). Ocurre en un 2 a 5% de los casos. La mayoría de las veces las diferencias con respecto a la corrección deseada son mínimas.
l) Molestias frente a la luz. (Halos y Deslumbramiento).
En casos extremos puede impedir el manejo de vehículos durante la noche pero la mayoría mejora espontáneamente con el tiempo.
m) Peor visión luego de la cirugía a pesar de usar anteojos y /o lentes de contacto respecto a la visión que se tenía antes usando anteojos y/o lentes de contacto. En la mayoría de los casos la disminución es muy baja y el paciente está satisfecho con la visión que tiene sin usar ninguna corrección. Ocurre aproximadamente en 4 de cada 100 operados.
Esa disminución puede ser temporal o definitiva (infrecuente).
n) Ojo seco.
Sensación de ojos secos, de arenilla o de irritación. Muy frecuente, generalmente mejora en pocas semanas. El paciente debe usar lágrimas artificiales.
ñ) Infección corneal. (Queratitis y Queratitis Lamelar Difusa).
Las infecciones corneales son complicaciones serias que pueden conducir, en casos extremos, a la pérdida de la visión del ojo operado.
La gran mayoría es resuelta con tratamiento local con antibióticos, puede ser necesario levantar el disco corneal y en casos aislados, hacer un transplante de córnea. Ocurren aproximadamente en 1 caso cada 10.000 operados (queratitis infecciosas) y algo más frecuentes las queratitis lamelares difusas (no infecciosas), de buen pronóstico.
o) Hemorragia en el centro de la retina (Hemorragia macular).
Puede quedar una disminución permanente de la visión. Muy infrecuente.
p) Dificultad y, en ciertos casos, imposibilidad de usar lentes de contacto. Se debe a la modificación de la curvatura corneal, luego de la cirugía.
q) Pérdida parcial de la corrección lograda con la cirugía con el transcurso del tiempo. Se trata de una regresión parcial del efecto, más frecuente en casos de hipermetropía tratadas. O bien se trata de un aumento espontáneo del vicio de refracción original.
r) Desprendimiento de Retina.
Obliga a una o mas intervenciones para intentar repararlo.
Es una complicación muy poco frecuente (6 casos cada 10.000 operados). Se asocia a la miopía (factor de riesgo), no a la cirugía, aunque hay algunos casos descritos ocurridos poco tiempo después del Lasik.
La mitad de los casos queda con algún grado de disminución de la visión y, los casos más graves pueden terminar en pérdida definitiva de la visión. A veces se requiere de más de una intervención.

¿EXISTE OTRA POSIBILIDAD PARA TRATAR LOS PROBLEMAS ÓPTICOS ? (Tratamientos alternativos).
Los problemas ópticos de nuestros ojos (miopía, hipermetropía y astigmatismo), pueden ser compensados mediante el uso de anteojos y/o lentes de contacto.
Presentan ciertos riesgos potenciales como lesiones oculares por trauma (anteojos y lentes de contacto) ó infecciones que en casos extremos pueden provocar la pérdida definitiva de la visión (infecciones, úlceras complicadas por uso de lentes de contacto). Existen también otras técnicas quirúrgicas como la aplicación del Excimer Láser sin realizar un disco corneal, son las técnicas de P.R.K. y LASEK.
Otras opciones quirúrgicas consisten en la colocación de lentes dentro del ojo.

¿QUÉ OCURRE SI NO SE REALIZA LA CIRUGÍA REFRACTIVA?
No ocurre absolutamente nada. Se trata de una cirugía electiva, es decir, no existe ninguna urgencia para realizarla y la decisión de no efectuarla no perjudica a nuestros ojos.
La cirugía refractiva pretende mejorar la calidad de vida de aquellas personas que son dependientes al uso de medios de corrección óptica, tales como anteojos y lentes de contacto. La cirugía refractiva les permite realizar actividades deportivas, profesionales u otras, sin o con mínima necesidad de ellos.