CHALAZIÓN / ORZUELO / BLEFARITIS CRÓNICA

CHALAZIÓN
Chalazión

El chalazión es un quiste que se forma en el párpado causado por la inflamación de alguna de las glándulas productoras de secreción grasa, que se localizan en el interior de los cuatro párpados. Es habitualmente confundido con el orzuelo, que también aparece como un abultamiento palpebral. El orzuelo es en realidad una infección de la base de alguna pestaña, formando un pequeño bulto que se torna rojo e irritado en el borde del párpado. El chalazión se presenta a cierta distancia de dicho borde. Además el chalazión generalmente se desarrolla hacia el interior del párpado. No es raro que el en algunas personas aparezcan chalazión a repetición o más de uno a la vez.
Cuando el chalazión es pequeño y no presenta síntomas, puede desaparecer por sí solo. Si el chalazión es grande, puede causar visión borrosa. El chalazión es tratado por medio de los siguientes métodos, o alguna combinación de estos:
• ?Compresas de agua tibia. La forma más simple de hacerlo es con un paño de aseo personal limpio, que una vez remojado en agua tibia a caliente, se coloca sobre el párpado cerrado, durante cinco a diez minutos, tres o cuatro veces al día. Remoje el paño varias veces para mantener la temperatura adecuada. La mayoría de los quistes desaparecerán en pocas semanas. Algunas veces se debe reforzar el tratamiento con ungüentos mixtos de antibióticos-antiinflamatorios.
• ?La incisión quirúrgica o extirpación puede ser usada para remover quistes grandes que no respondan al tratamiento anterior. El procedimiento quirúrgico se indicará al cabo de algunas semanas a meses, si no se resuelve mediante tratamiento medicamentoso. Es muy simple y efectivo ya que en más de un 90% de los casos, el chalazión desaparece. Luego de inyectar un poco de anestésico en el párpado, se realiza una incisión habitualmente en su cara posterior. Es indoloro y al cabo de algunas horas ya no se requiere parche.
ORZUELO
Orzuelo

El orzuelo es un cuadro clínico caracterizado por una infección localizada en las glándulas de los párpados o de los folículos pilosos de las pestañas.
El germen involucrado habitualmente es una bacteria, siendo el estafilococo aureus el más frecuente.
Es muy común que, a pesar del tratamiento, el proceso infeccioso se repita en varias oportunidades en un breve período de tiempo.
El cuadro clínico se caracteriza por una molestia al comienzo del cuadro, seguido de aumento de la sensibilidad, hinchazón, dolor y adquisición de una coloración rojiza del párpado afectado. En el lugar de la lesión puede palparse un nódulo redondeado y muy doloroso. Todo esto lleva a producir una sensación de presencia de un cuerpo extraño en el ojo, acompañado de lagrimeo y fuerte rechazo a la luz. Luego de varios días aparece pus en su interior, que posteriormente se elimina espontáneamente con alivio de las molestias.
El tratamiento se basa en la aplicación de paños húmedos y calientes durante diez a quince minutos dos a tres veces al día.
La aplicación de gotas con antibióticos son muy eficaces, sobre todo para prevenir la conjuntivitis secundaria por contaminación directa.
El presionarlos para conseguir su vaciamiento no debe realizarse. En algunos casos cuando el pus no es eliminado espontáneamente puede provocarse su drenaje produciendo una incisión con un bisturí
BLEFARITIS CRÓNICA
Blefaritis crónica

La inflamación del borde libre del párpado se manifiesta como un cuadro persistente, desde la infancia. Sus síntomas incluyen irritación, prurito, descamación (“caspa” en las pestañas), ojos rojos y ocasionalmente caída de las pestañas. Esta condición ocurre frecuentemente en las personas con tendencia a tener piel grasosa, caspa, o sequedad en los ojos. Dicha condición suele ser regresiva con la edad. Es importante saber que favorece la aparición de orzuelos y chalaziones. Su evolución es cíclica existiendo períodos de mayor y de menor intensidad en los síntomas. Aunque es posible que la blefaritis crónica no se cure, puede ser controlada con algunas reglas de higiene como es el lavado periódico del borde de los párpados con shampoo infantil diluido, ejerciendo una suerte de masaje vertical hacia las pestañas. Ocasionalmente se requiere de ciertos ungüentos y lubricantes prescritos por su oftalmólogo.